lunes, 17 de julio de 2017

CUESTIÓN DE PRIORIDADES

Somos miles y miles de personas, nos cruzamos a diario en la vida real o en la virtual, que tanto va de moda ahora. Cada uno y cada una de nosotros tiene su lado más positivo y su lado menos positivo (no quiero decir negativo). Todo depende desde tu propio y personal punto de vista.

Somos diferentes los unos a los otros, en la diversidad está el punto fuerte de nuestra sociedad. No por ser diferente somos mejores o peores: tenemos que aprender a conocer al otro, para aceptarlo y respetarlo. Esto pasa con las personas, y con las culturas a las que cada uno y cada una de nosotros pertenece. Como mi querid@  amig@ al que escribí una carta en el último post del blog.

Y como cada persona es diferente, también son diferentes los puntos de vistas y las prioridades que damos a cada evento y a cada situación.

Ya os he contado de la lucha que empecé para lograr mi sueño. Terminaba este post con la siguiente frase:


"Hasta que haya una mínima posibilidad de cumplir un sueño, hay que seguir adelante y luchar por ello".


Para alcanzar tu meta, no siempre el camino es recto y fácil


Desde ese día, no he parado de luchar. Sin querer criticar la profesionalidad del medico que me atendió, no puedo obviar que por un fallo del sistema, mi sueño se va retrasando. Si preguntas a unos te dicen que el fallo ha sido del otro, y si vuelves a preguntar al otro te dice que él siguió el protocolo y que no tiene la culpa.

Desde el día que entendí ha habido un "error de protocolo" (así es como lo definen) he puesto ya dos denuncias: una al hospital donde me atendieron, otra a la Conserjeria de Sanidad. Pues bien, hoy me ha llegado la resolución, y tengo la sensación de que me están tomando el pelo. Me dicen que el medico que me atendió si ha cometido un "pequeño fallo" de protocolo, pero que ha actuado dentro del protocolo. Lo encuentro un sinsentido. Se disculpan por el malentendido y, aunque mi médico haya solicitado una cita de urgencia, ellos dicen que no pueden atender esta petición porque mi caso no es "urgente".

Entiendo sea una cuestión de perspectiva y que lo que para mí es importante, no lo es para el sistema sanitario. Se que lo  único que puedo hacer es esperar, y la espera es acompañada por nerviosismo, ansia y estrés de mi parte.

Aunque consciente de que con los nervios y el estrés no soluciono nada, no veo salida inminente al caso. Y lo que más rabia me da es que reconozcan en parte que ha habido un error, pero siguen defiendo su labor. 

Mientras ellos se equivocan, nosotros pagamos las consecuencias...

sábado, 8 de julio de 2017

CONOCER PARA RESPETAR

"Lanzarote no es mi tierra, pero es tierra mía".

Nunca antes me había identificado tanto con la frase de un escritor. Pero esta frase de Saramago refleja mi sentimiento hacia esta tierra que hace ya 10 años elegí como mía.

Esta carta la escribo a quienes viven aquí y no saben apreciar lo que tienen y lo que los lugareños le ofrecen.



Querid@ amig@,
has dejado tu tierra para venir a vivir aquí porque algun conocido tuyo te lo ha recomendado; estoy segura que te ha dicho que aquí hay buen clima, que la vida no es tan cara como en tu tierra y que puedes encontrar trabajo. Y no te han mentido.

Tu has hecho las maletas, y has decidido empezar desde cero tu nueva vida. Hay que tener valor para ello. Yo hice lo mismo hace 14 años, y durante los primeros 3 años y medio estuve moviéndome de un sitio a otro hasta llegar aquí, el lugar que estuve buscando desde siempre y que por fin llegué a encontrar.

Cuando empiezas desde cero, debes tener una actitud de gratitud y sobre todo de respeto hacia quienes te reciben y te dan todo. La gratitud es fruto de la humildad. 

Nunca olvides que has dejado tu tierra porqué ahí no vivías bien, sobre todo no tenías un trabajo que te permitía vivir dignamente. Cuando has llegado aquí estoy segura que has encontrado a  mucha gente que te quiso ayudar, que te ofreció un consejo, que te guió sobre quienes contactar para encontrar casa, o para arreglar todo el papeleo.

Has venido a una tierra donde se habla un idioma diferente al tuyo y, como signo de gratitud hacia todos aquellos que te han ayudad, aconsejado y guiado, lo mínimo que puedes hacer es esforzarte a hablar su idioma.

No pretendas que ellos hablen el tuyo: ¡¡¡no tienen porque hacerlo!!! Y si algo en su cultura es diferente a la tuya, ¡¡¡No la critiques!!! Respétala, aprende a a conocer mejor la tierra donde libremente has decidido vivir.

Agradece y respeta a su gente, a sus costumbres y a sus tradiciones.

martes, 20 de junio de 2017

UNA VIDA SIN ESTRÉS

En mis clases de yoga, mi monitora nos repite constantemente que debemos vivir el momento presente, disfrutar de cada instante que la vida nos regala, sin pensar en lo que vendrá o en lo que será. Lo mismo vale si estás pasando por un mal momento o estás viviendo una experiencia negativa: es importante pensar en el presente para encontrar una solución a tu problema y no pensar en las consecuencias que pueda tener ese acontecimiento que tu ves como algo negativo.

Son palabras fáciles de entender, y tienen mucha lógica y sentido común. Uno de mis jefes solía decir que él no quería problemas, sino soluciones. Y es más o menos la misma filosofía budista o yoguica.

Pues bien, como siempre de la teoría a la práctica hay un océano de por medio, una inmensidad que yo atravesé dos veces esta semana. Aún habiendo escuchado millones de veces que no debo pensar en el futuro, sino centrarme en el aquí y en el ahora, esta semana ha habido dos ocasiones en las que me he estresado, preocupado y agobiado sin razón. Por muy sencillo que parezca, aún no he aprendido a controlar mis emociones en los momentos menos positivos de mi vida: el ansia y el miedo de un futuro que parece gris o incierto pueden conmigo.


Son momentos en los que el pánico se apodera de mi, y pierdo el uso de la razón, en el sentido que no consigo ver una solución positiva al problema. Y esto conlleva a otros problemas, emocionales y físico.

Y es tan sencillo evitar que el miedo se adueñe de tu cuerpo: solamente basta con respirar hondo y, al expulsar el aire, eliminar también todo tipo de pensamiento negativo. Y es tan sencillo como que no consigo hacerlo cuando me encuentro en la situación. Seguramente aprenderé, espero más temprano que tarde.

Y ahora que han pasado unos días desde que todo sucedió, pienso en aquellos momentos y me siento un poco idiota por haber caído en el error que sé que no hay que hacer. Ahora veo todo con más claridad y, aunque en realidad, no hay encontrado solución definitiva, cuando conseguí relajarme pude por fin empezar a recorrer el camino que me lleve a la solución definitiva.

martes, 6 de junio de 2017

INEPTITUDES E INJUSTICIAS

Ya os dije en otro post que estoy una persona inquieta, siempre con ganas de hacer algo para mejorar la situación de mucha gente, de luchar para mejorar.

Ayer me he tenido que enfrentar a las negligencias de un profesional de la salud que, aunque no ponga en peligro mi salud, dificulta la recuperación de un problema. Entiendo que a menudo los profesionales de la salud no puedan hacer bien su trabajo por falta de medios que no depende de ellos mismos; pero dar mal una información básica, de protocolo y burocracia, esto es otro tema.

Una información dada mal, junto a la falta de personal y a las largas listas de esperas, agrava las coas; mis tiempos de espera, ya largos de por sí, aumentan por un error que depende del personal.





No quiero culpabilizar al personal en concreto pero, ayer he perdido toda la tarde intentando solucionar el problema creado por él. No tengo por qué perder mi tiempo libre, gastar energía  y acumular estrés por falta de profesionalidad. Yo trabajo de cara al público y, cuando no sé solucionar un determinado problema, pido ayuda a los compañeros, me informo antes de dar una información errónea, para que el cliente-usuario no tenga porque sufrir las consecuencia de mi falta de profesionalidad.

Y además, cuando he ido a poner la oportuna reclamación a "atención al paciente", hasta los funcionarios ahí se han sorprendido de la información que se me había dado. Y yo ¿qué hago? Sigo esperando aún más de lo normal, mientras sigo con mi problema.

No lo acepto, no tengo porque aceptarlo. La reclamación a atención al paciente es solamente el primer paso, porque - y lo siento por el médico - pondré la oportuna demanda en las oficinas de Consumo. 

Y no es nada personal contra el médico, pero - ya lo dije - no debemos conformarnos con "lo que hay", si queremos que las cosas en la sociedad vayan a mejor, debemos luchar por ello.

viernes, 2 de junio de 2017

DECISIONES QUE TE CAMBIAN LA VIDA

Cunado decidí abrir este blog, lo hice con la idea de compartir emociones, experiencias y sentimientos. Me gusta escribir, la escritura me ayuda a eliminar todo lo negativo que se acumula a veces dentro de mi. Escribo lo que pienso y lo que siento y elimino todo lo que no quiero en mi vida.

Es una técnica que siempre me ha ayudado, y que os aconsejo.

Hoy es un día importante en mi vida. Llevo años detrás de un gran sueño que cada vez resulta más difícil que se cumpla. Y no es por falta de voluntad, ni me faltan ánimos para luchar por ello. A veces las cosas no dependen solamente de nosotros, hay factores externos contra los cuales no puedes luchar, o si luchas ya sabes de antemano que vas a perder todas las batallas de una guerra sin sentido.


Cada día que empieza es una oportunidad más
que te da la vida para cumplir tus sueños.


Pues bien, tras varios años de intentos por quedarme embarazada, tras decenas de pruebas y un embarazo no planeado que se ha convertido en aborto espontáneo (por una ironía de la vida), tras una operación para eliminar supuestos pólipos hoy, en la última consulta, el médico, me ha dado a elegir: tratamiento anticonceptivo para paliar los dolores menstruales o tratamiento contra la infertilidad.

Decisiones que debes tomar en cuestión de minutos, pero que te cambian la vida por completo, tanto en un sentido como en el otro. Y yo he decidido seguir luchando para cumplir mi sueño. El camino es largo, no sé si agradable o duro, pero tengo muchas ganas, y me quedan muchas fuerzas para seguir luchando. Y así lo haré.

Hasta que haya una mínima posibilidad de cumplir un sueño, hay que seguir adelante y luchar por ello.

miércoles, 24 de mayo de 2017

GENTE INQUIETA

Es así como me siento, creo pertenecer a aquel grupo de gente inquieta ( y hay mucha) en el sentido más positivo del termino. Gente inquieta por desear hacer algo, cambiar las cosas, mejorar muchas situación y ayudar a quienes lo necesitan.

Y no hablo de grandes gestos, o no solamente de ellos. Creo que much@ de nosotr@s deseamos cambiar la sociedad que nos rodea, o por lo menos algunos aspectos que nos parecen injustos.

No puedo quedar inerte cuando veo una injusticia. No me siento para nada heroína de esta sociedad en la que vivimos. Simplemente comparto mis ideas, mis conocimientos y a veces mi tiempo con quien más lo necesita. A veces un simple gesto como acompañar alguien que no tiene medios a un determinado sitio, ayudarle y asesorarle es una gran ayuda para quien la recibe.

Estoy en constante movimiento en este sentido. Participo en muchas causas sociales ayudando a quien lo pasa mal, en varios aspectos de su vida. Dedico mi tiempo, mis conocimientos de las redes sociales, mi capacidad de organización del trabajo para unas causas cuyo fines y objetivos comparto y apoyo. Y no pido nada a cambio, siempre estoy en la sombra. Lo importante es ayudar de verdad, no aparecer ni presumir.

Me siento feliz ayudando y aportando mi granito de arena, y como yo hay muchísima gente; y soy consciente de que muchas personas dedican más tiempo y esfuerzo que yo, y tienen toda mi total admiración. Conozco mucha gente así, que dedica casi su vida entera en ayudar a otras personas, en luchar por conquistar derechos, en enfrentarse al gigante injusto para que su voz se escuche y su protesta tenga sus frutos.

Y cuando ayudas con el corazón, no te importa lo que otros y otras digan o piensen, a veces ni te importa recibir un GRACIAS como agradecimiento a tu tiempo y esfuerzo. En estos casos, cuando no hay sentimiento de gratitud por la otra parte, no te preocupes: el Karma hará su trabajo .

viernes, 12 de mayo de 2017

MÁS ALLÁ DE UN SIMPLE GESTO

Hay veces que sientes más que nunca un fuerte deseo de cortarte el pelo, de cambiar de look o de renovar tu vestuario. Es un deseo que no puedes reprimir y sientes que tienes que ir a por ello casi de manera inevitable.

Nos pasa a tod@s y es normal; lo anormal es que no pase. Es un deseo que va más allá de un simple corte de pelo o de comprar ropa nueva. Cuando esto te pasa es que tu alma, tu subconsciente te está diciendo a gritos que necesitas un cambio en tu vida. Y tú contestas a esta llamada cambiando tu aspecto exterior.

Cuando nos sentimos bien con nosotr@s mism@s, cuando nos gustamos entonces es cuando vemos la vida bajo otro punto de vista: somos más alegres, más optimistas y tenemos más fuerza para afrontar los retos que la vida nos presenta.

Paso a paso vas progresando en tu camino hacia la felicidad


Cuando tiras la ropa que lleva años o meses en tu armario, cuando te cortas el pelo, cuando cambias tu look estás diciendo al mundo pero sobre todo a ti mism@: "No quiero más esta vida, no me conformo con lo que tengo y quiero más, quiero progresar y mejorar".

Es en este momento cuando te quitas todos los anclajes que te ataban a un pasado que no te gustaba y no querías y empiezas a volar hacia un presente y un futuro que tú decides como tiene que ser.

sábado, 29 de abril de 2017

EL VIAJE SONORO

A veces hace falta poder desconectar y estar conectad@ a un@ mism@ sin tener que pensar en nada más.

Estoy apuntada a clases de yoga, una disciplina que me ayuda a estar en forma, no solamente física sino también mentalmente. Y de vex en cuando se organizan talleres de diferentes tipos, pero todos centrados en lo mismo: aprender a conectar con el yo más intimo de cada un@ de nosotr@s.

Y esta mañana he asistido, por tercera vez desde que estoy en este curso de yoga a un viaje sonoro. Es algo que, si tienes la posibilidad de hacerlo en tu ciudad o centro de yoga, te aconsejo mucho.

Se trata de tumbarse en posición supina, cerrar los ojos y simplemente dejarse llevar por la música. Obviamente no toda la música vale. En los viajes sonoros a los que he asistido, la música era en vivo y directo, tocada por un profesional. Los instrumentos son increíbles: cuencos tibetanos, gong, guitarras, tambores y trompas. Todos recrean sonidos de la naturaleza y tu mente se deja llevar por ello.



El primer viaje, me ha servido para eliminar de mi yo más interior pensamientos y experiencias negativas que se habían acumulado dentro de mi desde hace año. En esa ocasión, cerré los ojos y, confieso, al principio tenía miedo a dejarme llevar por lo que podía pasar. Imaginaba que estas emociones negativas hubieran salido a la luz y tenía miedo. Pero, tras haberme relajado y dejado llevar por los sonidos que me hacían conectar con la madre tierra, he dejado salir todo. Por supuesto he llorado como una magdalena, pero esto me ha servido para liberarme de tensiones que tenía cumuladas desde hace muchos años. El llanto ha tenido un efecto renovador; las lágrimas se han llevado todo lo malo, yo me he enfrentado a ese "problema" y lo he aceptado como una experiencia de mi pasado, nada más que esto.

Desde entonces estoy más positiva hacia la vida y, los dos siguientes viajes, me han servido para tomar conciencia de mi misma, de mi situación actual, de tener la conciencia absoluta de mi ser. Ambos viajes me han servido para hacerme más fuerte, liberarme de todo lo que no quiero en mi vida y llenarme de positividad y optimismo.

Y es así como me siento ahora: más feliz, más satisfecha con la vida que tengo y con muchas ganas de luchar por lo que realmente importa.

miércoles, 26 de abril de 2017

ES UNA SIMPLE CUESTIÓN DE RESPETO

Hace unos días estuve en oficinas de las administraciones publicas de mi zona.

A parte de largas colas, funcionarios que no sabían muy bien cómo solucionar el problema y que me mandaron de unas oficinas a otras para al final (después de 4 horas) decirme que tengo que volver para pedir cita porque ya era tarde y no aceptaban más usuarios. Digo, que a parte todo esto (como si fuera poco, perder tiempo así en mi día de descanso) he asistido a escenas algo desagradables.

En oficinas de la administración pública, los funcionarios que trabajan de cara al público, se supone deban tener una actitud positiva, alegre y amistosa en todo momento.
Yo trabajo de cara al público y el trato al cliente-usuario es algo fundamental, y más lo debería ser en las administraciones.

Pero claro, así no es, porque si no no estaría escribiendo este articulo.

Deseando que el nuevo día nos traiga un mundo mejor


No entiendo (creo que nunca llegaré a entender) la falta de profesionalidad en este sentido. Lo que yo he vivido va más allá del no ser amable con el cliente-usuario. Se notaba por parte de todos los funcionarios una actitud diferente dependiendo del usuario. Para mi es inadmisible.

No puedes tratar a las personas según su apariencia ni menos según su proveniencia ni su etnia. He estado en las oficinas de extranjería de la Delegación del Gobierno y se notaba una clara diferencia de trato según si el usuario hablaba un correcto castellano o si hacia un esfuerzo para hablarlo.

Todas personas somos iguales y nos merecemos el mismo trato y sobre todo el mismo respeto. Alguien me puede caer mejor o peor, y esto no debe llevarme a ser más o menos respetuoso. El respeto y la educación van más allá de la simpatía o de la empatia que pueda haber entre dos personas.

Y luego me paro a pensar: ¿seré yo la "rara" que aún confía en que haya una sociedad que se centre en el respeto hacia los demás?

Soy también consciente de que casos como los que he vivido hace unos días, son casos puntuales y esporádicos, o ¿es que quiero ser optimista y pensar que así sea?

viernes, 21 de abril de 2017

APRENDER DE LOS ERRORES

Siempre me propongo aprender de mis errores, y aunque soy consciente de ellos y los reconozco, a la hora de la verdad me cuesta poner en practica lo aprendido en ocasiones anteriores.

Será que de la teoría a la practica hay un océano de por medio, o será mi orgullo, pero es un reto que tengo pendiente desde hace mucho tiempo.



Ayer los nervios, la angustia, el temor de que algo malo podía haber ocurrido, la incertidumbre por no tener ningún tipo de noticia (¿a caso debía de esperarlas?) fueron sentimientos que se apoderaron de mi ser más profundo. Aunque a nivel consciente intentaba relajarme y tranquilizarme, poniendo en prácticas las lecciones de respiración profunda que te ayudan a mantener la calma, en mi subconsciente todo estaba revuelto.

Y el primero en darse cuenta ha sido mi pobre estomago, que no soporta el estrés y se pone enfermo en situaciones límite. Y luego tarda en recuperarse.

Mi cabeza a menudo va por un lado, pero mi lado más inconsciente va por otro camino, aunque haga un esfuerzo enorme para que ambos sigan el mismo recorrido. Es difícil, lo sé, pero no pierdo las esperanzas de que un día aprenda por fin a unificar los dos caminos.

Al final del día, me he tranquilizado un poco más; aunque todo había salido bien, tardé en relajarme. Y aún hoy los nervios están dentro de mi cuerpo. Necesito descansar, apagar la cabeza durante unas horas: y es que tampoco pude dormir bien.

El sueño lo resuelve todo. Te dejas caer y acariciar por Morfeo que, como por acto de magia, aleja todo tipo de energía negativa para darte nuevas vibraciones, más fuertes y positivas.




Si hay algo que he aprendido es escribir, contar lo que me turba y me preocupa para alejarlo de mí. Es echar todo hacia fuera y dejar tu cuerpo limpio de energía negativa.

Escribir todo en un papel que luego quemas. El fuego es un elemento purificador al que no hay que tenerle miedo, sino respeto por la gran fuerza que reside en él.

Y esto haré. Escribiré lo que me preocupa en un papel y lo quemaré; y luego iré a descansar con el proceso de limpieza y purificación ya en curso.


martes, 18 de abril de 2017

Y SE FUERON LAS TENSIONES


A la orilla del océano me acerco con ganas de escapar del inusual calor de un día de primavera. Tras una semana de trabajo intenso, de estrés, nervios y cansancio mi cuerpo acusa las tensiones acumuladas. El yoga parece ser no suficiente, hace falta algo más. 

Por eso me acerco a la orilla del océano, para que la mar me limpie del estrés y me recargue de energía.

Las olas no paran de ir y venir, y yo nado entre ellas sin tener que ejercer excesiva fuerza. Me acarician, me cubren y me devuelven al aire para volver a acariciarme y cubrirme una y otra vez. 



Cada caricia es un mimo; cada caricia limpia mi piel y la hidrata; cada ola trae fuerzas nuevas y se lleva todo lo malo: estrés, cansancio, pensamientos negativos. Mi cuerpo rejuvenece, se llena de optimismo, libera todo el estrés y sale de la mar como nuevo


                             *   *   *   *   *

La Semana Santa ha sido algo estresante y ya llevaba dos semanas más de trabajo intenso, turnos homicidas, estrés y cansancio. Hoy lo necesitaba, necesitaba nadar entre las olas del mar. 

He crecido al lado de la costa y amo la mar, sus beneficios terapéuticos para el físico y la mente. El agua del mar purifica y limpia la piel. El ruido de las olas que se estallan contra las rocas o que baten con fuerza en la orilla de las playas regenera los sentidos, relaja la mente, libera del estrés.

No hay nada mejor contra la soledad y la depresión que escuchar el suave ruido de cada una de las olas de la mar que se estallan en la tierra. La unión de los dos elementos - agua y tierra - llena los cuerpos de energías nuevas.



Y estamos solo en Abril; hasta Octubre repetiré todo esto mil veces más. 

martes, 11 de abril de 2017

AY MALDITA ENVIDIA

Hace unos día ocurrió algo que llamó mi atención en el trabajo y me hizo reflexionar mucho.
Llega un grupo de familiares para pasar sus vacaciones de Semana Santa; dos hermanos y sus respectivas familias y los padres ya mayores. Reservan los mejores apartamentos del complejo; todo va bien hasta que una de las señoras ve el apartamento de la otra familia y queda decepcionada porque asegura se le ha dado el peor apartamento de todo el complejo, y a los demás el mejor.

Me quedo perpleja, porque sé que no es así, pero empiezo a pensar en la reacción de la mujer que llega a enfadarse hasta tal punto de volver a hacer la maleta y sale corriendo hacia no sé donde. Volvió pasadas unas horas a su apartamento y con su maleta, pero con el mismo enfado de antes.

Me pregunto: ¿de verdad merece la pena enfadarse por algo así y llegar a estropear unas vacaciones planeadas con la intención de pasarlo bien, dejar el estrés atrás y cargar las pilas? Sinceramente no lo entiendo. Yo no estropearía mis vacaciones porque el de al lado puede tener un apartamento mejor que el mío.



No voy a juzgar el comportamiento de la mujer, solo quiero compartir mis reflexiones tomando lo ocurrido como una simple anécdota. En realidad son muchas las personas que en lugar de apreciar lo que tienen y darles valor, pierden su tiempo (y su salud) en pensar en lo que no tienen.

Lo único que estas personas consiguen es vivir infelices, constantemente frustradas y estresadas. La frustración, el estrés, la envidia no te aportan nada bueno. Para empezar desencadenan una serie de reacciones que afectan a tu salud porque las emociones (para lo bueno como para lo malo) se reflejan en tu interior, sobretodo en la zona del intestino.

Frecuentando las clases de yoga he aprendido que cada cuerpo es diferente: si yo no consigo hacer una postura que a otra persona le resulta sencilla, no pasa nada. Habrá algo más que mi cuerpo sepa hacer y yo seguiré entrenando hasta conseguir hacer también esa postura que ahora me resulta difícil.

Y lo mismo pasa en la vida, con las cosas materiales y con nuestras habilidades y nuestros defectos. En lugar de pensar en lo que no tengo, valoro y potencio lo que ya está en mis manos. Y si de verdad quiero tener algo, en lugar de criticar a quienes ya lo tienen, empiezo a trabajar para conseguirlo. Tampoco pierdo tiempo en lamentar mis defectos, sino me centro en potenciar mis habilidades, lo que ya sé hacer, intentando mejorar los aspectos menos positivos de mi persona y de mi forma de ser. Pero en ningún caso me enfado ni me frustro porque los demás tienen algo que yo no poseo.

Aceptarse a uno mismo, apreciar y disfrutar de lo que tenemos nos hace más felices y nos ayuda en nuestras relaciones interpersonales.

martes, 4 de abril de 2017

NO VAL LA PENA ENFADARSE

Hoy ha sido un día algo raro. Por la mañana me he levantado más descansada, llevaba unos días ajetreados y descansaba poco y mal. Pero anoche he ido a dormir muy temprano y esta mañana me he levantado con mucha energía.



Pensaba iba a ser un día excelente desde el primer momento pero ha empezado mal. Será que mis hormonas empiezan a revolverse porque se acerca mi periodo, o porque el cansancio que llevaba acumulado me hizo explotar (sin razón).

Menos mal que con el paso de las horas, las cosas han ido mejorando, me he tranquilizado más y he entendido que los enfados no solucionan nada.

Mi instructora de yoga siempre lo dice: hay que vivir más el presente porque así se evitan las tensiones, las preocupaciones y los agobios, que al final siempre acaban en enfados, nervios y estrés. 

Si piensas en lo que podría pasar o podría haber pasado si haces o hubieras hecho, lo único que consigues es comerte el coco inútilmente. Mi profesora de filosofía decía que la Historia no se construye con los SI.... Y es cierto. ¿Cuántas veces decimos "lo que pasó pasó" o "que sea lo que tenga que ser"?

Vivir el presente es disfrutar del momento, del aquí y del ahora, sin preocuparse demasiado de lo que vendrá; por supuesto hay que hacer planes de futuro, tener una meta que nos ayude a caminar hacia adelante siempre. Pero el camino se hace andando. 

Para llegar a esa meta que tanto deseo, necesito ir paso a paso, disfrutando de cada momento del viaje. De esta manera, cuando alcance mi meta, el objetivo tendrá más valor y más importancia, porque en el camino habré madurado y mejorado como persona.

Estoy aprendiendo a vivir más el presente y a alejar las tensiones, aunque no lo consiga aún al 100%. Hace unos años era aún peor: de cada cosa hacía una tragedia y lo único que conseguí fue perder salud. Empecé a tener problemas de digestión  - que junto con varias negligencias médicas - me han llevado a sufrir de colon irritable - y a pérdida del pelo. 

He decidido que con mi salud no se juega, por eso hace ya un año me apunté a yoga y empecé a saber controlar mis emociones, sobretodo las negativas: ira, agobio, estrés. Aunque me falte mucho por aprender, estoy en el buen camino. 

domingo, 2 de abril de 2017

BIENVENID@

Hoy es 2 abril. Cada comienzo de mes (o de semana) representa un reto nuevo. ¿Cuántas veces te has dicho "el lunes empiezo con... ?

La rutina, las tareas diarias, el estrés del trabajo o del cuidado del hogar a veces me quitan energía y por eso busco siempre una razón para cargar las pilas. Ponerme un objetivo es una solución que me ayuda en eso.



Hoy he leído un artículo en el que se afirmaba que para mantener la mente activa durante muchos años, hay que seguir algunas pautas entre las cuales estaba lo de escribir los propios pensamientos, las metas, los objetivos que se quieren conseguir. Luego, todas las mañanas, hay que repetirse todo esto para grabarlo en la mente y así se quede todo grabado en el subconsciente para que te pueda guiar y dirigir hacia el conseguimiento de tus metas.

Y es lo que pretendo hacer en este blog, que empiezo hoy. 😅

Iré anotando todo lo que se cuece en mi cabeza, compartiré mis experiencias y mis emociones contigo. Será un diario público, donde no haya secretos, solo ganas de hacer algo que me gusta (escribir) y que ahora sé que puede ayudarme a mantener mi mente activa.

Te animo a que hagas lo mismo, que pongas negro sobre blanco tus pensamientos. Ya solía hacerlo cuando tenía unos años menos, y no conocía aún el mundo de los blogs.

Cuando dejas fluir tus pensamientos y emociones, llegas a entender tus estados de ánimos; liberas tensiones que crees no tener, descubres pensamientos que no imaginabas podrían estar descansando en tu cabeza. Es como una terapia: eliminas todo lo malo que vas acumulando por todos los inputs que el día a día manda a tu cerebro y absorbes de forma inconscientes. Liberas lo malo y empieza a atrapar todo lo bueno que te rodeas y que las prisas no te dejan ver detenidamente.

Este post es solamente una introducción... A partir de mañana, empezaré a compartir contigo lo que me pasa, y a buscar junto soluciones a situaciones que puede te pasen a tí también.

Compartir experiencias es la manera más sencilla y divertida que existe para convertirse en mejor personas, y poder ayudar y entender todo lo que te rodea.

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