martes, 6 de junio de 2017

INEPTITUDES E INJUSTICIAS

Ya os dije en otro post que estoy una persona inquieta, siempre con ganas de hacer algo para mejorar la situación de mucha gente, de luchar para mejorar.

Ayer me he tenido que enfrentar a las negligencias de un profesional de la salud que, aunque no ponga en peligro mi salud, dificulta la recuperación de un problema. Entiendo que a menudo los profesionales de la salud no puedan hacer bien su trabajo por falta de medios que no depende de ellos mismos; pero dar mal una información básica, de protocolo y burocracia, esto es otro tema.

Una información dada mal, junto a la falta de personal y a las largas listas de esperas, agrava las coas; mis tiempos de espera, ya largos de por sí, aumentan por un error que depende del personal.





No quiero culpabilizar al personal en concreto pero, ayer he perdido toda la tarde intentando solucionar el problema creado por él. No tengo por qué perder mi tiempo libre, gastar energía  y acumular estrés por falta de profesionalidad. Yo trabajo de cara al público y, cuando no sé solucionar un determinado problema, pido ayuda a los compañeros, me informo antes de dar una información errónea, para que el cliente-usuario no tenga porque sufrir las consecuencia de mi falta de profesionalidad.

Y además, cuando he ido a poner la oportuna reclamación a "atención al paciente", hasta los funcionarios ahí se han sorprendido de la información que se me había dado. Y yo ¿qué hago? Sigo esperando aún más de lo normal, mientras sigo con mi problema.

No lo acepto, no tengo porque aceptarlo. La reclamación a atención al paciente es solamente el primer paso, porque - y lo siento por el médico - pondré la oportuna demanda en las oficinas de Consumo. 

Y no es nada personal contra el médico, pero - ya lo dije - no debemos conformarnos con "lo que hay", si queremos que las cosas en la sociedad vayan a mejor, debemos luchar por ello.

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