lunes, 17 de julio de 2017

CUESTIÓN DE PRIORIDADES

Somos miles y miles de personas, nos cruzamos a diario en la vida real o en la virtual, que tanto va de moda ahora. Cada uno y cada una de nosotros tiene su lado más positivo y su lado menos positivo (no quiero decir negativo). Todo depende desde tu propio y personal punto de vista.

Somos diferentes los unos a los otros, en la diversidad está el punto fuerte de nuestra sociedad. No por ser diferente somos mejores o peores: tenemos que aprender a conocer al otro, para aceptarlo y respetarlo. Esto pasa con las personas, y con las culturas a las que cada uno y cada una de nosotros pertenece. Como mi querid@  amig@ al que escribí una carta en el último post del blog.

Y como cada persona es diferente, también son diferentes los puntos de vistas y las prioridades que damos a cada evento y a cada situación.

Ya os he contado de la lucha que empecé para lograr mi sueño. Terminaba este post con la siguiente frase:


"Hasta que haya una mínima posibilidad de cumplir un sueño, hay que seguir adelante y luchar por ello".


Para alcanzar tu meta, no siempre el camino es recto y fácil


Desde ese día, no he parado de luchar. Sin querer criticar la profesionalidad del medico que me atendió, no puedo obviar que por un fallo del sistema, mi sueño se va retrasando. Si preguntas a unos te dicen que el fallo ha sido del otro, y si vuelves a preguntar al otro te dice que él siguió el protocolo y que no tiene la culpa.

Desde el día que entendí ha habido un "error de protocolo" (así es como lo definen) he puesto ya dos denuncias: una al hospital donde me atendieron, otra a la Conserjeria de Sanidad. Pues bien, hoy me ha llegado la resolución, y tengo la sensación de que me están tomando el pelo. Me dicen que el medico que me atendió si ha cometido un "pequeño fallo" de protocolo, pero que ha actuado dentro del protocolo. Lo encuentro un sinsentido. Se disculpan por el malentendido y, aunque mi médico haya solicitado una cita de urgencia, ellos dicen que no pueden atender esta petición porque mi caso no es "urgente".

Entiendo sea una cuestión de perspectiva y que lo que para mí es importante, no lo es para el sistema sanitario. Se que lo  único que puedo hacer es esperar, y la espera es acompañada por nerviosismo, ansia y estrés de mi parte.

Aunque consciente de que con los nervios y el estrés no soluciono nada, no veo salida inminente al caso. Y lo que más rabia me da es que reconozcan en parte que ha habido un error, pero siguen defiendo su labor. 

Mientras ellos se equivocan, nosotros pagamos las consecuencias...

sábado, 8 de julio de 2017

CONOCER PARA RESPETAR

"Lanzarote no es mi tierra, pero es tierra mía".

Nunca antes me había identificado tanto con la frase de un escritor. Pero esta frase de Saramago refleja mi sentimiento hacia esta tierra que hace ya 10 años elegí como mía.

Esta carta la escribo a quienes viven aquí y no saben apreciar lo que tienen y lo que los lugareños le ofrecen.



Querid@ amig@,
has dejado tu tierra para venir a vivir aquí porque algun conocido tuyo te lo ha recomendado; estoy segura que te ha dicho que aquí hay buen clima, que la vida no es tan cara como en tu tierra y que puedes encontrar trabajo. Y no te han mentido.

Tu has hecho las maletas, y has decidido empezar desde cero tu nueva vida. Hay que tener valor para ello. Yo hice lo mismo hace 14 años, y durante los primeros 3 años y medio estuve moviéndome de un sitio a otro hasta llegar aquí, el lugar que estuve buscando desde siempre y que por fin llegué a encontrar.

Cuando empiezas desde cero, debes tener una actitud de gratitud y sobre todo de respeto hacia quienes te reciben y te dan todo. La gratitud es fruto de la humildad. 

Nunca olvides que has dejado tu tierra porqué ahí no vivías bien, sobre todo no tenías un trabajo que te permitía vivir dignamente. Cuando has llegado aquí estoy segura que has encontrado a  mucha gente que te quiso ayudar, que te ofreció un consejo, que te guió sobre quienes contactar para encontrar casa, o para arreglar todo el papeleo.

Has venido a una tierra donde se habla un idioma diferente al tuyo y, como signo de gratitud hacia todos aquellos que te han ayudad, aconsejado y guiado, lo mínimo que puedes hacer es esforzarte a hablar su idioma.

No pretendas que ellos hablen el tuyo: ¡¡¡no tienen porque hacerlo!!! Y si algo en su cultura es diferente a la tuya, ¡¡¡No la critiques!!! Respétala, aprende a a conocer mejor la tierra donde libremente has decidido vivir.

Agradece y respeta a su gente, a sus costumbres y a sus tradiciones.

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